Bruxismo o trastorno de la ATM: cómo saber si el problema está en el músculo o en la articulación

Dolor al masticar, tensión en la mandíbula, chasquidos al abrir la boca o molestias que se extienden hacia la cabeza y el cuello pueden tener distintos orígenes. Aunque muchas veces se habla de bruxismo y trastorno de la ATM como si fueran el mismo problema, en realidad no siempre lo son. Identificar si las molestias proceden principalmente de los músculos o de la propia articulación temporomandibular es fundamental para orientar correctamente el diagnóstico y el tratamiento.

José Luis del Castillo Pardo de Vera | Bruxismo o trastorno de la ATM: cómo saber si el problema está en el músculo o en la articulación

Bruxismo y trastorno de la ATM: ¿son lo mismo?

El bruxismo consiste en apretar o rechinar los dientes de manera involuntaria. Puede aparecer mientras dormimos o durante el día y provocar una sobrecarga de los músculos responsables de mover la mandíbula.

Los trastornos de la articulación temporomandibular, por su parte, afectan a la ATM, la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo y que permite realizar movimientos tan cotidianos como hablar, bostezar o masticar.

Ambos problemas pueden estar relacionados. Una persona que aprieta los dientes con frecuencia puede sobrecargar la musculatura y, en determinados casos, aumentar también la tensión sobre la articulación. Sin embargo, no todas las molestias de la ATM están provocadas por bruxismo ni todas las personas con bruxismo presentan una lesión articular.

Cuando el origen del dolor está en los músculos

Los músculos que intervienen en la masticación trabajan constantemente a lo largo del día. Si permanecen demasiado tiempo contraídos debido al apretamiento dental, el estrés o determinados hábitos, pueden aparecer dolor y fatiga.

Uno de los músculos que más suele verse implicado es el masetero, situado a ambos lados de la mandíbula. También pueden verse afectados los músculos temporales, localizados en la zona lateral de la cabeza.

Síntomas frecuentes de un problema muscular

Cuando el origen es principalmente muscular pueden aparecer síntomas como:

  • Sensación de mandíbula cansada o cargada.
  • Dolor en las mejillas o en la zona de las sienes.
  • Molestias al despertar.
  • Dolor al apretar los dientes.
  • Tensión que puede extenderse hacia cuello o cabeza.
  • Sensación de rigidez al abrir la boca.
  • Dolor muscular al tocar determinadas zonas de la mandíbula.

En estos casos, las molestias pueden variar a lo largo del día y aumentar después de situaciones de estrés o periodos prolongados de concentración en los que la persona aprieta los dientes sin darse cuenta.

¿Qué síntomas pueden indicar un problema en la articulación temporomandibular?

Cuando la alteración se encuentra en la articulación temporomandibular, los síntomas pueden ser diferentes.

Uno de los signos más habituales es la aparición de chasquidos o ruidos articulares al abrir o cerrar la boca. Estos sonidos pueden estar relacionados con el movimiento de las estructuras que forman parte de la articulación.

También pueden aparecer:

  • Dolor localizado justo delante del oído.
  • Chasquidos al abrir o cerrar la boca.
  • Sensación de bloqueo de la mandíbula.
  • Dificultad o limitación para abrir completamente la boca.
  • Desviación de la mandíbula durante la apertura.
  • Molestias importantes al masticar alimentos duros.
  • Sensación de que la mandíbula no se mueve con normalidad.

Conviene señalar que un chasquido aislado no significa necesariamente que exista un problema grave. Muchas personas presentan ruidos articulares sin dolor ni limitaciones funcionales.

Músculo o articulación: ¿cómo se puede diferenciar?

Aunque algunos síntomas pueden orientar hacia un origen determinado, diferenciar correctamente entre un problema muscular y uno articular requiere una valoración clínica.

El profesional analizará varios aspectos, tales como:

Localización del dolor

Cuando el dolor se concentra en las mejillas, las sienes o determinadas zonas musculares, puede existir una mayor participación de la musculatura.

Si las molestias se sitúan principalmente delante del oído, donde se encuentra la ATM, puede existir un componente articular.

Movimiento de la mandíbula

La forma en la que se abre y se cierra la boca también proporciona información importante.

Durante la exploración puede observarse si existe:

  • Limitación de apertura.
  • Desviación de la mandíbula.
  • Bloqueos.
  • Ruidos articulares.
  • Dolor en determinados movimientos.

Dolor al palpar los músculos

La exploración manual permite comprobar si determinados músculos se encuentran especialmente tensos o sensibles.

Cuando la presión sobre los músculos reproduce el dolor habitual del paciente, puede existir un importante componente muscular.

¿Puede existir un problema muscular y articular al mismo tiempo?

Sí. De hecho, los trastornos temporomandibulares pueden tener varios componentes simultáneos.

Una persona puede presentar sobrecarga muscular asociada al bruxismo y, al mismo tiempo, alguna alteración de la articulación. Por eso es importante no interpretar todos los síntomas de la mandíbula de la misma manera.

Dos personas que presentan dolor mandibular aparentemente similar pueden necesitar enfoques completamente diferentes.

¿Por qué es importante realizar un diagnóstico adecuado?

Cuando aparecen molestias mandibulares es frecuente pensar directamente en una férula de descarga. Sin embargo, no todos los problemas relacionados con la mandíbula tienen el mismo origen ni requieren necesariamente el mismo tratamiento.

Una valoración completa permite estudiar aspectos como:

  1. La localización y características del dolor.
  2. Los movimientos de la mandíbula.
  3. El estado de los músculos masticatorios.
  4. La presencia de ruidos o bloqueos articulares.
  5. Los posibles signos de bruxismo.
  6. Los hábitos que puedan estar favoreciendo la sobrecarga.

A partir de esa información puede plantearse el tratamiento más adecuado para cada situación.

¿Cuándo conviene consultar a un profesional?

Es recomendable solicitar una valoración cuando el dolor se mantiene durante varios días, aparece con frecuencia o comienza a interferir en actividades cotidianas como comer, hablar o dormir.

También conviene consultar si existe bloqueo mandibular, dificultad para abrir la boca, dolor intenso alrededor de la articulación o un cambio reciente en la forma en la que se mueve la mandíbula.

Un diagnóstico temprano puede ayudar a identificar el origen de las molestias y evitar que determinados hábitos o sobrecargas se mantengan en el tiempo.

José Luis del Castillo Pardo de Vera | Bruxismo o trastorno de la ATM: cómo saber si el problema está en el músculo o en la articulación

No todo dolor mandibular es bruxismo

El bruxismo y los trastornos de la ATM pueden producir síntomas similares, pero no son exactamente lo mismo. En algunos casos el origen del dolor se encuentra principalmente en los músculos; en otros, en la articulación temporomandibular; y en determinadas personas ambos factores pueden coexistir.

Por eso, más que centrarse únicamente en el síntoma, resulta fundamental valorar cómo funciona la mandíbula, dónde aparece el dolor y qué estructuras están implicadas.

Si notas dolor mandibular, tensión, chasquidos o dificultad para abrir la boca, pide cita con el Dr. Del Castillo, especialista en ATM y cirugía maxilofacial. Identificar correctamente el origen del problema es el primer paso para establecer el tratamiento más adecuado y recuperar el funcionamiento normal de la mandíbula.

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